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domingo, 8 de septiembre de 2013

Amor a primera vista, Fiestas privadas, Reencuentros incómodos.

Al fin el día menos esperado por Dominique llegaba, esa tarde, ella y las muchachas fueron a un centro comercial necesitaban abastecerse de ropa nueva para ir a ese maldito programa. Ella fue a comprar solo porque quiso un par de cinturones celeste para que hiciesen conjunto con unos vestidos que había comprado hacía unas semanas en Liverpool.
A parte también porque creyó que su guardarropa necesitaba algunos cambios, desde hacía tiempo usaba la misma ropa y la verdad eso aburría.
Al llegar al hotel lo primero que hicieron fue meterse a bañar, eso sí por turnos, mientras las demás se maquillaban y peinaban ella se metió a la tina no sin antes checar que el agua estuviese en su punto perfecto, o sea ni muy caliente pero tampoco muy fría, digamos que tibia estaba bien. Una vez que logró su cometido se dejó relajar por la tina con hidromasaje.
Duró unos quince minutos dentro de la tina, salió cuando su piel comenzaba a cuartearse por el agua, se enrolló en una toalla color rosa pálido. Al salir se encontró con todo un panorama de colores. 
Pero quien más le impresionó fue Lucy que en su opinión personal iba un poco provocadora enfundada en ese vestido a cuadros negro con rosa sin mangas, que llegaba poco arriba de la rodilla medias de red, un sombrero a modo de adorno y botas color rosa con tacón del numero 12.
-¡Wow Lu! ¿A quien piensas impresionar?
Lucy que estaba entretenida con su maquillaje volteó a verla dirigiéndole una mirada del tipo ‘’no es obvio’’ fue entonces cuando Dominique cayó en la cuenta, A Lucy poco le importaba el que Troy, su novio estuviese en el programa, ambas sabían el objetivo de Lucy: George Harrison. Pero la pregunta era ¿George también seguiría interesado en ella?
Era más que evidente que a su amiga el beatle le llamaba muchísimo la atención, solo que tenía miedo por Lu. Cada que se ponía a pensar en Pattie Boyd no podía evitar sentir escalofríos, una mujer despechada era peligrosa mucho más si estaba en el mundo del espectáculo, ni ella ni Lu pertenecían a ese mundo y lo más probable era que allí lejos de salir perdiendo Pattie, saliese perdiendo Lucy.
Katy la apuró a vestirse sacando del closet un vestido amarillo con pedrería café, no era tan revelador como el de las demás. 
Pero Dommy no era de las que les gustase enseñar más de lo debido.
Lucy le prestó para combinarlo unos zapatos de tacón amarillos.
-¡Te ves genial Dommy!-Exclamó Lucy al tiempo que le hacía dar unas cuantas vueltas.
Dominique misma se lo creyó, jamás había usado ese tipo de ropa, solo lo compró por opinión de Lucy quien para ser franca de las cuatro era a quien consideraba su más mejor amiga. Por voto oficial todas acordaron que llevase el cabello suelto, para ser específica en rulos y recogido de la parte de arriba.
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Las chicas comenzaban a llenar las butacas del foro catorce del canal RNV de gales, sin embargo The Beatles estaban en los camerinos, haciendo de las suyas. El conductor del programa Riley Calley les llevó a una gitana española para que los entretuviese un poco adivinándoles el futuro.
John al principio creyó que eran boberías, nunca fue muy creyente de esas artes de ver el futuro pero solamente bastaba con escuchar a esa mujer; y la carne se le ponía de gallina.
Le garantizó que encontraría a Cynthia pero que dependía de él que la relación volviese a funcionar, pues bien en ese momento estaba creyéndole todo lo que decía, a Ringo le prometió algunas cosas, aunque también vio sufrimiento en su futuro, pero le alentó diciendo que sería recomenzado cuando encontrase el amor. George fue el difícil relaciones tormentosas, también iba a sufrir a causa de chicas, varios obstáculos,  pero sería feliz, solo quedaba Paul.
La mujer aun tenía la palma izquierda de Paul entre sus manos. ¡Pero que futuro tan más difícil! Nunca se había encontrado uno así de parecido,
-¿Y bien?-El beatle se estaba desesperando, faltaban diez minutos para salir al aire y la gitana no se atrevía a hablar.- ¿Mi futuro está vacío o que?
La gitana desvió su vista de la mano de Paul lanzándole una mirada acusadora que sirvió para que el beatle se hiciera pequeño en su lugar, después volvió a lo suyo.
-Eres brillante.-Paul respiró cuando comenzó a hablar.-Todo un genio para el arte de la música sin embargo en cuanto a lo demás veo tu futuro algo incierto.-La mujer meneaba de aquí para allá la mano de Paul.-Amor, la vas a conocer justo esta noche.
Paul alzó la mano que le quedaba libre con un ¡Sí! al tiempo que los demás le hacían bulla.
-Será bastante difícil conquistarla, pero no te des por vencido, recuerda que quien persevera alcanza, y obtendrás lo que quieres, pero teniendo paciencia.
Paul se conformó con eso, al fin el llamado para salir a cantar se dio, los muchachos salieron del camerino tomando cada uno sus chaquetas.
Al entrar al escenario fueron recibidos entre gritos y aplausos, El foro estaba lleno de fans enloquecidas que gritaban, lloraban, se agarraban de los cabellos en fin era toda una locura…locura que a ellos les gustaba.
Comenzó la música y con ella los gritos se hicieron más potentes, Mientras John cantaba Twist and South,  él y George le hacían el coro. Paul paseaba su mirada por entre las chicas. Se encontró con las mismas muchachas del tren, sin embargo sus ojos se posaron en una.
Sí a su mente llegó aquella loca que salió corriendo del compartimiento, sin dejar de cantar la observó detenidamente haciendo como que a su vez observaba a las demás.
Era un ángel, rubia, cuerpo perfecto, facciones lindas, toda ella era perfecta. La gitana tenía razón, el escribía y cantaba canciones de amor, pero jamás conoció lo que era sentirlo hasta ese momento.
Su corazón estaba latiendo con mucha, mucha fuerza ¿a caso así se estaba cuando uno se enamoraba? Al fin conocía lo que era sentir ‘’mariposas en el estómago’’.
Siguió cantando no podía permitirse mucho menos en ese momento que la emoción le invadiera, la canción terminó y comenzó Please Please me, luego de esa i want to hold your hand, y varias más hasta que terminó el numero.
George por su parte también reconoció a Lucy entre tantas muchachas, vaya que se veía atractiva en ese modelo tan…corto a su opinión personal, sin embargo no iba sola. Estaba tomada de la mano de un sujeto bien parecido pero con cara de idiota, ese debía ser el supuesto novio.
Nada que significase problema el chico se veía algo estúpido, sangrón, estaba seguro que a Lucy no le agradaban así. Solo tenía que hablar con ella. Agradeció el hecho de que Pattie no fuese a ese tour, eso le hacía las cosas mucho más fáciles todavía.
Sin Pattie de por medio no había novia de la cual cuidarse. Pero si novio al cual ahuyentar.
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El programa terminó rápido para alivio de los muchachos,  sin embargo Paul quería volver a ver a la rubia que lo volvió loco, no iba a parar hasta saber cómo se llamaba, de donde venía y en donde vivía. Estando tumbado en la cama de su habitación, mantenía la mirada fija al techo, ¿Tendría novio? Pues obviamente que sí dudaba sinceramente que alguien tan linda como ella estuviese sola, ¿pero que tal si era soltera? Pues mucho mejor, al menos eso le daba posibilidades para darse a la conquista de la chica, sin ningún galán de por medio.
Pero su momento de meditación se interrumpió cuando entraron a su habitación John, George y Ringo. Lo descubrieron en la misma posición mientras se abrazaba de su guitarra.
-¿Pensando en una carita de ángel con cabellos rubios Paulie?
Paul hizo una mueca despectiva, ese Lennon nada se le pasaba.
-¿Lo notaste?-Cuestionó incorporándose en su cama poniendo la almohada en el respaldo para estar mas cómodo.
-¡Por supuesto que sí!-John se sentó a lado de Paul.-Era evidente. Aunque a decir verdad dudo mucho que le gustemos dado a que siempre la vi sentada con cara de pocos amigos. Después se giró hacia George, quien estaba recargado en el closet con una cara que parecía que le estaban jalando allá.- ¿Y tú que?
George seguía en silencio, por estar pensando en Lucy no escuchó a John. Todavía la veía dándole besos a ese inútil, apretó con fuerza los puños nada mas con recordar cómo se sonreían y besaban en sus narices le daba una rabia que sentía ganas de patear lo que estuviese a su alcance. Y lo hizo, desquitó su rabia dándole de puñetazos a la pared.
-¡Hey, hey, hey! ¿Qué tienes?-Ringo le alcanzó a detener el puño antes de que volviese a azotarlo contra la pared.
George se calmó un poco, se resbaló poco a poco hasta quedar sentado en el piso con la cabeza hundida en las manos.
-Tiene novio la muy perra.
Paul y Ringo se miraron completamente extrañados, no sabían de quien estaba hablando George, John dejó de extrañarse, él al menos si supo rápidamente de que hablaba su amigo.
-¿Hablas de la pelirroja que te cogiste en el tren verdad?
-Esa justamente.-Gruñó Harrison.-¡Me resulta increíble! ¿Cómo puede ella estar con un tipo tan estúpido?
-Pues no es ni tan estúpido ya que pudo echársela al bolso.
Ringo habló tranquilamente sin saber que sus palabras no hacían otra cosa que hacer rabiar a George.
-¿En serio te gustó la chica George?-Paul se puso en pie buscando su saco, esa noche tenían fiesta privada en el bar del hotel.
-No…si, ¡Ni yo lo sé!-George se agarraba los cabellos haciéndolos para atrás.-Es tan desesperante, digo no había sentido algo parecido desde que conocí a Pattie, solo quiero volverla a ver, no porque esté enamorado pero ella es divertida.
-¡Ya vale!-Paul puso a George de pie encaminándolo hasta su peinador al tiempo que empezaba a cepillarle el cabello el cual ya estaba algo revuelto.-Pues mientras son peras o son manzanas nosotros nos vamos al bar, creo que esta noche no dormimos chicos.
Los George y Ringo se echaron a reír, John recordando que estaba en abstinencia caminó rumbo a la puerta, no tenía muchas ganas de enfiestarse ni nada de eso, él prefería quedarse solo.
-¿Y tú a donde crees que vas Lennon?
Paul le bloqueó el paso, John quiso tomar atajos, los mismos que McCartney le impidió.
-Pues a mi cuarto Paul.
-Ah nada de eso, tú vienes con nosotros.
Paul lo empujaba hacia la salida, pero John se detenía del peinador.
-Anda John-Esta vez fue Ringo quien trató de convencerlo.- No porque Cyn esté perdida tú vas a dejar de vivir ¿o sí?
John comenzó a meditar, si, las palabras de Ringo le llegaron, a parte tenía meses sin asistir a una fiesta y la verdad pues ¿Qué malo podría hacer? Si tomaba con precaución y se abstenía de hacer tonterías bien podría pasar un rato agradable.
-¿Entonces que Lennon?-Preguntó George sentado en la orilla del peinador.
John resopló, con esos nadie podía.
-Está bien, solo voy por mi saco…
-Aquí está su saco señor Lennon.-Paul se ponía el saco de John en el cuello utilizándolo como si fuese una toalla.
John se aproximó a Paul arrebatándole el saco.
-Bueno.- George se dio la última asentada en el cabello.-Pues bajemos no.
®®®®
Entre tanto la noche era demasiado joven aun, Lucy fue la única que se había percatado de las miradas que Paul le dirigía a Dominique, pero como ella estaba tan de mal humor ni siquiera se dio cuenta que el Beatle no paró de observarla, otro que también sintió que la miraba fue George, pero su mirada no era tan tierna como la de Paul sino estaba cargada de coraje, bien podía sentir sus ojos atravesarla; pero claro estaba que a ella le encantó provocarlo besándose con Troy justo en las narices del enfurecido Beatle.
Las muchachas planeaban ir a algún centro nocturno para divertirse y pasar el rato, solo estaban esperando a Troy quien dijo de último momento que iría al aeropuerto por unos amigos, ellas estaban en el living del hotel, mientras Lucy se entretenía con unas revistas, Dominique se limaba las uñas y ponía en ellas esmalte cristalino, solo para que no se viesen tan resecas, últimamente había olvidado colocar en ellas aloe con miel.
Pasaron cuarenta minutos y medio, Lucy ya comenzaba a desesperarse y quería divertirse por su cuenta, recordó que en el bar del hotel se estaba dando una fiesta privada.
-Como que Troy ya se tardó demasiado no Lu.-Dominique estaba por lo visto ya muy enfadada, ella también lo estaba.-¿No crees que sería mejor dejarlo para mañana?
-¡Dommy no empieces si!-Lucy puso cara de cordero degollado.-Mira, tu padre creo que también es socio del hotel no, me enteré que en el bar hay fiesta ¿Por qué no nos llevas?
Katy y Rita también estaban rogándole a Dominique para que cediera, ella no podía negarse, solo estarían en Gales hasta el domingo así que lo mejor era disfrutar del fin de semana ya que tendrían que volver el Lunes a primera hora.
Ella tenía que ir a su trabajo y las chicas a sus casas, por lo que la idea de la fiesta en el bar no era mala del todo. Les guiñió el ojo indicándole que las siguieran, al bajar se encontraron con una enorme fila de gente, todos ellos socios distinguidos del hotel.
Dominique las arrastró hasta donde estaban los cadeneros.
-Buenas noches.-Debido al ruido que provenía de adentro era imposible conversar como la gente civilizada, a ese punto tuvo que usar los gritos.
-¿Tiene su tarjeta club?
-Sí. Pero vengo con ellas.-Señaló con su dedo pulgar a Lucy, Rita y Katy.
No hubo problemas, les dejaron entrar así de fácil. Un mesero se aproximó a ellas guiándolas  por un pasillo apenas iluminado con velas, doblaron otros dos hasta llegar a una fiesta un tanto más privada incluso mucho más que la otra, era gente con la que los hijos de padres como los de Dominique y Lucy se relacionaban.
Rita y Katy estaban emocionadas, nunca les tocó ir a una fiesta de ese tipo, el ambiente era bueno y bueno el lugar también era muy bonito a decir verdad. Les dieron una mesa en el segundo piso, con solamente dos sillones con color rojo alrededor de esta.
-¿Y bien?-El mesero, que para gusto de Katy estaba guapísimo le cerró un ojo coquetamente, ella solo se puso roja, no halló que hacer.-¿Qué piensan ordenar?
-Vodka.
Dommy miró a Lucy espantada, Lucy Style sabía perfectamente bien que su organismo no pasaba muy bien del todo el vodka, ella era de vinos un tanto más ligeros como el brandy o el cognac.
-Lu no.
-¡Vamos Dommy vive por primera vez en tu vida! Una botella de Vodka está bien.
En lo que esperaban su pedido, Lucy miró hacia la puerta, justo en ese momento John, Paul, George y Ringo acababan de arribar al lugar.
-Mira ligeramente hacia la entrada.-Le susurró a Dommy.-Y no trates de escapar, esta vez ya no tienes suerte querida.
Dominique obedeció y sí, ahí estaban los Beatles, dirigiéndose hacia donde estaban ellas, de momento Dominique sintió que el corazón se le saldría por la boca; ya que a cada que miraba con el rabillo del ojo ellos se acercaban mas y mas a ellas.
-Buenas noches señoritas.-John imitó la voz de una mesera.-¿Tienen lugar para cuatro?
-Bueno, nosotras somos cuatro, y ustedes tienen igual cantidad por nosotras no hay problema.-Lucy contestó la pregunta de John.
-Bueno Paulie.-John palmeó la espalda de Paul.-Creo que ya no tendremos que compartir.
Dominique escondió la cara entre las manos, la idea no le agradaba del todo, pero en fin, total solo sería la pareja de ese insoportable por una noche. ¿Qué más daba?
Estuvieron sentadas casi toda la noche, solamente riéndose con los chistes de Lennon, Dominique tuvo que reconocer que John tenía algo de comediante porque eso de contar chistes se le daba bien. La música de jazz cambió por una melodía romántica de Elvis.
-Bueno.-John se levantó de su asiento ofreciendo su brazo a Katy.-Creo que ya viene siendo tiempo para que movamos los pies un poquito no.
Se dirigió especialmente a Paul cerrándole un ojo a modo de complicidad, Paul ofreció su brazo a Dominique, quien después de todo ya sentía las piernas entumidas y estaba un poco mareada, pensó que el bailar un poco le haría bien.  Ringo sacó a Rita y en cuestión de minutos ya se encontraban los seis en la pista.
Solo se quedaron en la mesa George y Lucy, quien ya no pudo seguir soportando las miradas penetrantes de George, seguía enojado eso era más que obvio. Quiso ponerse de pie para alegarse, pero él se lo impidió sentándola en sus piernas.
-¿Tú a donde crees que vas?
George le apretó los brazos, Lucy estaba nerviosa, no quería que le viesen con él mucho menos en esa situación.
-Suéltame.
-¿Y si no quiero?
George apretó mas fuerte haciéndola gemir, pero a lo que fue.
-¿No me digas que ese idiota es tu novio?-Luego se echó a reír, su risa sonó algo seductora, Lucy por su parte se ponía más nerviosa.- En serio Lu, creí que tenías algo mucho más mejor ¿Eso fue todo lo que pudiste conseguir?
Lucy se zafó de George lo primero que hizo fue darle una bofetada, pero con lo que no contaba es que George era algo violento por naturaleza. Disimuladamente fue alzando su mano hasta llegar a su cabeza, ahí tomó con fuerza su cabello haciendo su cabeza hacia atrás.
-¡Ay!
Lucy puso sus manos encima de las de George enterrando sus uñas en ellas, pero mientras más enterraba las uñas, a George se le veían pocas ganas de soltarla.
-Solo diré esto una sola vez Lucy Stanley, eres mía, no pienso compartirte con nadie ¿Has entendido?
-Yo no soy tuya.-Lucy seguía intentando quitarse las manos de George de su cabello, en serio que dolía.-Y puedo hacer con mi vida lo que yo quiera sin pedirte permiso.
-Pues pobre de ti, eso hubieras pensado antes de abrirme las piernas en el tren, aunque también tengo la culpa por no hacerte saber mis reglas querida.
-Nadie me impone reglas.-Lucy miró a George desafiante, eso era el colmo, ser la sumisa de George Harrison.
-Estás hospedada en el mismo hotel que yo cariño.-George le soltó el cabello al momento en que metía una de sus manos por debajo de su vestido y acariciaba su parte íntima.-Quiero verte mañana en la habitación 501 a las ocho de la noche.
-¿Y que si no voy?
-Mmhh, pues tu novio se va a enterar de lo que pasó entre tu y yo en el vagón, de paso aumentaré diciendo que ya nos habíamos visto algunas veces. ¿Crees que con eso sea suficiente para que Troy se aleje de ti?
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La canción de Elvis terminó, cediendo paso a una del sencillo más reciente de The Beatles ‘’All my loving’’. Paul bailaba lo mejor que podía, no era difícil seguirle el paso a Dominique que a juzgar por cómo se movía era buena bailarina.
Miró a John, había dejado de bailar, ahora estaba subiendo las escaleras de la mano de Katy. Ringo y él fueron los que se quedaron en la pista, solo que de ver bailar a Ringo no podía evitar soltar la carcajada, Ringo no bailaba más bien parecía que boxeaba lo bueno era que Rita no se avergonzaba, le seguía el juego y hasta divertida se veía. Bueno quizá porque era Ringo Starr, pero si hubiese sido un muchacho cualquiera pues quien sabe.
Paul siguió a lo suyo con Dominique, cada vez la chica le gustaba más, ni siquiera Jane a quien empezaba a conocer le había gustado tanto como aquella que aunque se veía un poco seria, pues no le quitaba lo linda.
-¡Auch!-Dominique dejó de bailar tomándose el tobillo para sobarse el pie dado a que Paul le pisó.
Paul se preocupó, dejó de bailar y la llevó a la primer silla que encontró vacía, le desabrochó el zapato, tragó saliva semejante pisotón le había hinchado el pie.
No era tan bruto, sabía de primeros auxilios, se quitó la corbata vendando su pie como si se tratase de una venda.

-Awww.-Lejos de ahí una pelirroja que estaba bastante atenta, fisgoneaba junto con otras tantas.-¡Que envidia no! ¿Quién fuera ella para que Paul me vendara el pie?
-Te apoyo Sandy, esa debe tener mucha suerte aunque con esa cara de amargada pobre tonta, no sabe lo que se está perdiendo, si yo fuera ella aprovecharía y lo besaría ya.
Otra de las que estaba en la misma mesa se colocó unos anteojos, recordó el comentario de su amiga y le volteó lentamente la cara hacia la pista, se le volvió realidad su pedido.
-¡Maldita suertuda!-Exclamó dando un golpe a la mesa.-Definitivamente debe ser bastante bonita. No alcanzo a verla desde aquí pero, para salir con Paul debe estarlo ¿no?
De vuelta a la pista, Dominique separó a Paul de ella, de momento sintió unas ganas enormes de agarrarlo a cachetazos, recordó después todo lo que hizo por ella, desde que le pisó el pie y francamente el muchacho no se merecía eso.
Por esa vez prefirió pasar por alto las cosas y no decir nada, solamente se limitó a sonreírle, darle las gracias y pedirle que la llevase a la mesa.
-¿Oye no crees que será mejor que te lleve a tu hotel?
Paul pensó que seguir en la fiesta ya no sería divertido para ella. Dominique se quedó pensando, si quizás el Beatle tenía razón y lo mejor era volver a su habitación.
-Me hospedo aquí, habitación 745 en la cuarta planta.
-¿Te llevo?
-por favor.
Paul volvió a tomar a Dominique en brazos, para sacarla de la fiesta, Dominique le dijo el piso y el número de habitación; al entrar se encontraron a George y Lucy en una situación algo comprometedora, no supieron en que momento desaparecieron de la fiesta; solamente sabían que los chicos estaban tapándose todo lo que podían con las sábanas